Sinbióticos y la Alergia a la Proteína de la leche de vaca

Cada vez hay más investigaciones en la microbiota intestinal (la comunidad de bacterias que viven en el intestino) y en las respuestas y los resultados inmunitarios. De este modo, estamos comprendiendo mejor los beneficios de la modulación de la microbiota intestinal en el tratamiento de la alergia a la leche de vaca, a veces conocida como alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV), en lactantes alimentados con leche de fórmula.

El papel que pueden desempeñar los sinbióticos en el tratamiento de la alergia a la leche de vaca también se está poniendo de manifiesto. En este artículo, hablaremos de qué son realmente los sinbióticos, de la conexión entre la microbiota intestinal y el sistema inmunitario y del futuro del tratamiento de las alergias a la leche de vaca.

¿Qué son los sinbióticos?

Los sinbióticos son una combinación de prebióticos y probióticos1-2.  Si bien puede ser fácil confundir los dos, en realidad tienen funciones muy distintas.

Los prebióticos son un ingrediente alimentario no digerible que estimula el crecimiento o la actividad de las bacterias intestinales beneficiosas3.  Un probiótico, por otro lado, es un tipo de bacteria beneficiosa que puede ayudar a reequilibrar la microbiota intestinal4-5 cuando se consume en la cantidad adecuada.

El objetivo de combinar prebióticos y probióticos es lograr efectos positivos más fuertes que con cualquiera de los componentes por sí solos, de modo que trabajen sinérgicamente6.

La microbiota intestinal y el desarrollo del sistema inmunitario

Dado que entre el 70 % y el 80 % de las células inmunitarias residen en el intestino7, la microbiota intestinal y la función del sistema inmunitario están inextricablemente vinculadas.

Desde el momento en que nacemos, la microbiota intestinal juega un papel muy importante en el desarrollo del sistema inmunitario y sus respuestas8-9.  Al nacer, el intestino es esencialmente estéril y aún no está poblado con la variedad de bacterias necesarias para formar un microbioma efectivo.  Después del nacimiento, la microbiota comienza a establecerse, con una mayor diversificación al destetarse a alimentos sólidos y un proceso que continúa cambiando con el tiempo.  La microbiota intestinal está completamente madura alrededor de los tres años de edad8-9.  El propio sistema inmunitario también puede describirse como inmaduro en el momento del nacimiento; evolucionando y adaptandose a medida que crecemos y aprendiendo a distinguir entre las cosas que son una amenaza y las que son beneficiosas.

Trabajando juntos, la microbiota intestinal y el sistema inmunitario desempeñan un papel esencial en la defensa contra patógenos nocivos, el mantenimiento de la tolerancia a los antígenos10 y el fortalecimiento de las defensas inmunitarias del organismo11.

En el caso de los lactantes y los niños, es especialmente importante mantener el equilibrio entre la microbiota intestinal y el sistema inmunitario, dado su papel e influencia en la configuración de la salud a lo largo de toda la vida.

¿Cuáles son las causas de la disbiosis intestinal?

La disbiosis intestinal se produce cuando hay un desequilibrio en la microbiota intestinal del cuerpo13.  La disbiosis intestinal se asocia a varias enfermedades, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la obesidad, la diabetes tipo uno y los trastornos alérgicos14-15.

Existen varios factores que pueden influir en la disbiosis intestinal, entre ellos la dieta, el uso de antibióticos, la alimentación complementaria y el estrés físico y psicológico16.  Sin embargo, las primeras semanas y meses de vida también pueden tener un gran impacto en la salud de la microbiota intestinal, siendo los siguientes factores de riesgo17-18:

  • Nacimiento prematuro
  • Parto por cesárea
  • Antibióticos

Microbioma y alergias: el impacto de la disbiosis de la microbiota intestinal en la salud y el desarrollo de la alergia a la leche de vaca

Los bebés sanos alimentados con leche materna suelen tener una mayor cantidad de bifidobacterias probióticas que otras especies.  Este probiótico se transmite por nacimiento y a través de la leche materna19-20.  La leche materna también contiene oligosacáridos no digeribles, un tipo de carbohidrato complejo que es fácilmente consumido por las bifidobacterias21.

Los lactantes alérgicos a la leche de vaca suelen presentar disbiosis intestinal, con un perfil alterado de microbios intestinales caracterizado por niveles mucho más bajos de bifidobacterias y niveles más altos de bacterias similares a las de los adultos22-23.

Este desequilibrio de la microbiota, causado por la disbiosis intestinal, puede desencadenar una respuesta inmunitaria anormal, que a su vez puede contribuir al desarrollo de una alergia alimentaria, por ejemplo, una alergia a la leche de vaca15, 22.

Los sinbióticos y el tratamiento de la alergia a la leche de vaca

La alergia a la leche de vaca se produce cuando el sistema inmunitario tiene una reacción anormal a la proteína de la leche de vaca26.  La alergia a la leche de vaca, que suele desarrollarse durante los primeros meses de vida de un bebé, afecta a alrededor del 2-5% de los bebés menores de un año27.

Algunos estudios han demostrado que los sinbióticos podrían ayudar a regular la microbiota y la respuesta inmunitaria, tanto directa como indirectamente24.  Pueden ser de ayuda cuando se trata de controlar y reducir la gravedad de los síntomas de una alergia a la leche de vaca25, 29.

El futuro del manejo de la alergia a la leche de vaca

Actualmente, el tratamiento principal para una alergia a la leche de vaca es eliminar todas las fuentes de leche de vaca de la dieta de un bebé. En el caso de los lactantes amamantados, se suele aconsejar a la madre que siga una dieta sin lácteos para evitar que la leche de vaca pase a través de la leche materna27-28.

Aunque este enfoque es eficaz en el manejo de los síntomas de la alergia a la leche de vaca, los sinbióticos podrían desempeñar un papel importante en el futuro.  Los sinbióticos pueden ayudar a reequilibrar y repoblar la microbiota intestinal con bacterias sanas, dirigiéndose a la fuente de la disbiosis intestinal y, por lo tanto, potencialmente a la programación y el desarrollo de respuestas inmunitarias y alergias1.

  1. Fox A, et al. World Allergy Organ J. 2019;12(5):100034.
  2. Swanson KS, et al. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of synbiotics. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2020;17(11):687-701
  3. Gibson GR, et al. Expert consensus document: The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of prebiotics. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2017;14(8):491-502. doi:10.1038/nrgastro.2017.75.
  4. Hill CF, et al. "The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics Consensus Statement on The Scope and Appropriate Use of the Term Probiotic." Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. 2014; 11 (8): 506–14
  5. Patel RM, et al. Therapeutic use of prebiotics, probiotics, and postbiotics to prevent necrotizing enterocolitis: what is the current evidence?. Clin Perinatol. 2013;40(1):11-25.
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  26. NICE. Cow’s milk allergy in children. [internet] [updated 2023 June; cited 2023 June 12]. Available from: https://cks.nice.org.uk/topics/cows-milk-allergy-in-children/#:~:text=Cow%27s%20milk%20allergy%20is%20a,more%20proteins%20in%20cow%27s%20milk
  27. Luyt D, et al. BSACI guideline for the diagnosis and management of cow's milk allergy. Clin Exp Allergy. 2014;44(5):642-672.
  28. NHS. What should I do if I think my baby is allergic or intolerant to cow’s milk? [internet] [updated 2022 November 28; cited 2023 January 27]. Available from: https://www.nhs.uk/common-health-questions/childrens-health/what-should-i-do-if-i-think-my-baby-is-allergic-or-intolerant-to-cows-milk/
  29. Hubbard G, et al. Synbiotic containing extensively hydrolyzed formula improves gastrointestinal and atopic symptom severity, growth, caregiver quality of life, and hospital-related healthcare use in infants with cow's milk allergy. Immune inflame & Dis. 2022;10(6):e636.

AVISO IMPORTANTE:  La leche materna es el mejor alimento para el bebé. La decisión de no amamantar puede ser difícil de revertir y se deben considerar las implicaciones financieras. El uso de estos productos debe hacerse bajo la recomendación y supervisión de un profesional de la salud (médico o nutriólogo). Los lactantes, además del consumo de la fórmula, también deben recibir alimentación complementaria según la orientación de un profesional de la salud (médico o nutriólogo) y en cualquier caso a partir de los seis meses de edad; las fórmulas de continuación y fórmulas de continuación para necesidades especiales de nutrición son parte de la alimentación complementaria y no deben ser consumidas antes del sexto mes de vida. Las fórmulas para lactantes con necesidades especiales de nutrición y las fórmulas de continuación para necesidades especiales de nutrición DEBEN UTILIZARSE BAJO LA SUPERVISIÓN DE UN PROFESIONAL PARA LA SALUD. La salud del lactante o niño depende de que se sigan cuidadosamente las instrucciones para la preparación y uso de la fórmula.

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