Nuestro legado

A finales del siglo XIX, uno de cada cinco infantes moría antes de cumplir el primer año. Las madres que no podían amamantar recurrían a nodrizas- mujeres contratadas para alimentar a sus bebés- o usaban leche de vaca. La composición de la leche de vaca no era apropiada para alimentar a los bebés y, en ese tiempo, pudo ser una fuente de enfermedades que contribuyeron a un alto índice de mortalidad en toda Europa.

Una larga herencia de nutrición que transforma vidas

En 1894, el Profesor Alexander Backhaus, de Alemania, tuvo éxito desarrollando una fórmula que se acercaba a la composición de la leche humana en su laboratorio. Esto significaba que muchos bebés recién nacidos se podían salvar.

En una conferencia médica en Berlín, en 1896, presentó su invento a una audiencia internacional de doctores, entre los que estaba el Dr. Johannes van der Hagen, un médico e inspector de salud pública holandés. Johannes fue directamente con su hermano, Martinus van der Hagen- un vendedor nato- y dueño de una fábrica de margarina y productos lácteos en los Países Bajos. Ambos vieron una gran oportunidad para la fábrica.

Se reunieron con el Professor Backhaus y él le cedió los derechos para producir su primera fórmula de leche para infantes a Martinus van der Hagen. El nombre Nutricia fue adoptado en 1901 y muy pronto cobró popularidad, conociéndose como “La nodriza de los Países Bajos”.

Después de este éxito, Nutricia se convirtió en pionera del concepto de nutrición especializada y en 1906, desarrolló productos para dietas especializadas, como leche baja en azúcar para pacientes diabéticos y leche rica en yodo para personas sufriendo de bocio. En la era moderna, Nutricia se ha enfocado intensamente en el desarrollo de soluciones nutricionales especializadas, basadas en investigación científica, para ayudar a las personas alrededor del mundo a disfrutar vidas más saludables, largas y felices.

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