La epilepsia es el desorden neurológico más común. La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima una prevalencia de alrededor de un 1% entre la población global ¹. Por casi un siglo, la dieta cetogénica ha sido utilizada para el manejo de la epilepsia resistente a los medicamentos. Aunque esta dieta era la opción preferida hasta 1920, su uso disminuyó después de la introducción de muchos medicamentos antiepilépticos. El reconocimiento de que la dieta cetogénica es un tratamiento válido como una opción para los casos de epilepsia difíciles de tratar ha despertado un interés renovado en la misma desde 1990.